lunes, 13 de febrero de 2017

LA GRIPE EN INVIERNO

PRIMERA ENTRADA


POR QUÉ HAY MÁS GRIPE EN INVIERNO
(Y POR QUÉ NO TIENE LA CULPA DEL COLAPSO HOSPITALARIO)

   
"No cojas frío que te pondrás malo" es un clásico entre las frases de madre. Llega el invierno y, con él, la gripe y la alarma por el aumento de casos. El informe del Sistema de Vigilancia de la Gripe, publicado esta semana, revela un aumento en el número de casos del 26% en estos primeros días de 2017 respecto al año pasado.
 Pero ¿por qué este virus nos afecta más en estos meses? ¿De verdad nos 'ponemos malos' por el frío?
"El frío no es el causante, es el virus", zanja el médico de familia Vicente Baos. Todo tiene que ver con las estaciones y los hemisferios: en las épocas frías, estos microorganismos se difunden con mayor facilidad. Existen varias teorías que explican este efecto y que no son excluyentes entre ellas. Por ejemplo, la baja humedad relativa y temperatura durante el invierno hacen que las partículas —toses, estornudos— cargadas de virus floten más tiempo en el aire, se dispersen y, por lo tanto, el contagio resulte más sencillo.



SEGUNDA ENTRADA

LA VACUNA NO ES LA PANACEA
(CURA MILAGROSA)

  
Baos explica que los estudios sobre la vacuna de la gripe "están muy mal hechos, aquí y en todas partes". Sin embargo, aclara que aunque no sea "una herramienta perfecta, es lo mejor que tenemos". El médico asegura que existen cientos de virus con síntomas pseudogripales que nadie distingue: "En el 50% de los casos con cuadros gripales no se confirma que lo sea". El problema, que el paciente vacunado no es inmune frente al resto de microorganismos y, si enferma, puede pensar que ha perdido el tiempo.

Al margen de vacunas, el médico comparte tres sencillos 'trucos' para disminuir las posibilidades de contagio: lavarnos las manos más a menudo, toser sobre el codo —en lugar de sobre las manos— y no ir a trabajar con un cuadro gripal para no extender la enfermedad entre nuestros compañeros. La epidemia de gripe todavía seguirá entre nosotros hasta finales de febrero, como cada año. "¡Parece que hayamos descubierto el invierno!", bromea Baos. Al final siempre vale más prevenir que curar.